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La motivación es una herramienta espectacular para nosotros como emprendedores, de por sí a mí me encanta conocer personas y saber qué es lo que las motiva a conseguir sus objetivos. En mis asesorías de emprendimiento siempre toco este tema, porque lo primero de todo emprendimiento es la actitud y la determinación con la que enfrentaremos el enorme trabajo que conlleva iniciar nuestro propio negocio o marca.

Se puede decir que la motivación es la batería que nos conduce a cumplir con las tareas que nos hayamos propuesto, nos ayuda y nos impulsa para que alcancemos cada objetivo que nos planteamos como emprendedores. Esa energía es la que necesitamos para mantener la buena actitud y el entusiasmo que hace falta para conseguir el éxito. El problema es que no siempre nos sentimos motivados a trabajar por cumplir nuestros objetivos, ahí es cuando ataca el monstruo de la procrastinación, ese que se aprovecha de ti cuando estás trabajando y que sin darte cuenta te hace perder el control, ese que te hace terminar viendo 5 capítulos seguidos de una nueva serie en Netflix.

¿Qué es realmente la motivación?

La motivación es un estado interno que activa y dirige la conducta de las personas hacia metas o fine determinados, como ya les comentaba es ese impulso o energía que aumenta nuestras ganas de actuar, sin embargo, para sacarle el máximo provecho a la motivación es importante que podamos distinguir sus dos tipos:

  • Motivación Intrínseca: Es aquella innata que viene con nosotros como por defecto de fábrica, es la que nos motiva a hacer algo de manera voluntaria y sin ningún esfuerzo, ya que el simple hecho de hacerlo nos produce una enorme satisfacción (aquí podemos colocar los videojuegos y las series de netflix).
  • Motivación Extrínseca: Es aquella que nos impulsa a realizar labores o actividades porque sabemos que vamos a conseguir algo a cambio, es decir que nos ayuda a conseguir algo a nivel personal, profesional o simplemente emocional (aquí colocamos todas las horas de trabajo y estudio que nos hacen falta para conseguir el éxito).

Cómo podemos ver ambos estados de la motivación son positivos y si conectamos bien nuestra pasión con nuestros objetivos personales/profesionales, podremos obtener los mejores resultados.

 

 

Los 6 consejos

Si eres de los que sucumben ante el monstruo de la procrastinación, déjame decirte que te entiendo, a mí me pasaba y aún de vez en cuando me ataca, por eso el día de hoy he venido a compartir contigo unos consejos que podrán ayudarte a contratacar con pura productividad.

 

  1. Explota los recursos que te apasionen: Aun cuando estamos trabajando en un ambiente perfecto y el área que deseamos, seguiremos topándonos con labores tediosas que se escapan de nuestro poder, todo proceso de trabajo tiene uno o dos pasos que se vuelven tediosos a la hora de ejecutarlos, por eso, mi recomendación es que distribuyas tu trabajo de forma tal que cumplas con las labores que te gustan en primero y último lugar, así dejas en el medio de todo el proceso las labores que te puedan parecer menos entretenidas. De esta manera iniciarás el trabajo motivado y cuando te toque la parte “aburrida” será mucho más sencillo continuar debido al impulso que sientes por llegar a esa última tarea o actividad que si tienes ganas de realizar.

 

  1. Descubre tus Fortalezas: En este camino emprendedor es esencial saber qué es lo que se nos da bien, sobre todo si lo disfrutamos, de esta forma podremos conseguir los mejores resultados y podremos utilizar nuestras fortalezas para resolver los problemas que se alejen de nuestras preferencias.

 

  1. Márcate Metas: Las metas son objetivos que nos planteamos tomando en cuenta nuestros deseos, definir una meta y darle fuerza todos los días es fundamental para mantenerse motivado, puede ser algo tan sencillo como “comprar un coche” o “Mudarse”, lo importante es que sea algo que realmente desees, que puedas alcanzar y que puedas visualizar cada vez que te sientas desmotivado.

 

  1. Potencia tus Logros: Para un momento y date cuenta de todo lo que has conseguido, recuerda como estabas antes de empezar a trabajar y visualiza cada paso que has dado, ve hasta donde te han llevado tus esfuerzos y entiende lo importante que ha sido tu aporte para mejorar tu situación. Celebra tu nueva situación y lo mucho que has mejorado y así potenciarás una vez más tu energía.

 

  1. Acepta el reconocimiento de tu entorno: Date cuenta de cómo te ven aquellos que comparten contigo, ya no eres la misma persona y seguramente los demás también lo han notado, la idea no es que se te suba el ego por los cielos, pero date un momento para sentirte bien sobre la nueva forma en la que te perciben los demás.

 

  1. Asume mayores responsabilidades: Con el pasar del tiempo te darás cuenta de que todas las labores se te empiezan a hacer más sencillas, ya sabemos que la práctica hace al maestro, así que es hora de sumar peso a ese trabajo y repetir el proceso, no decaigas ahora que solo te queda mejorar.

Si sigues estos consejos te aseguro que ese horrible monstruo se quedará en su oficina igual de aburrido.

En conclusión, la motivación es una herramienta fundamental dentro de todo el proceso para emprender, pero no es infalible. Cuéntame, ¿Ya aplicabas estos consejos antes? ¿Qué otro consejo añadirías? ¿Cuándo fue la última vez que fuiste derrotado por el monstruo de la procrastinación? ¿Sientes que le sacas el máximo provecho a tu motivación? ¡Cuéntame todo aquí en los comentarios!

Asesor de Marketing y Emprendimiento, Social Media Manager.
-Libre, actual y un poco maniático.